Barrio Monserrat

Su nombre le ha sido otorgado en homenaje a la Virgen de Nuestra Señora de Monserrat, muy venerada en Cataluña. La réplica de la imagen original fue oculta en Barcelona, entre las montañas, para resguardarla de los musulmanes. Cien años más tarde, cuando fue encontrada tanto la Virgen como el niño, tenían un color oscuro, producto del paso del tiempo, en consecuencia la llamaron “La Moreneta” o “La Morenita”, producto de su tonalidad. Los pobladores negros que por aquel entonces habitaban Buenos Aires, la paseaban en procesión todos los 8 de septiembre.Este barrio, ubicado hacia el oeste del puerto, también ha sido conocido con el nombre de “Barrio del Tambor”, por los tamboriles que tocaban los negros porteños, que formaron distintas nacionalidades o agrupaciones llamadas Cabunda, Banguela, Mondongo y Angola. A pesar de que los negros han desaparecido de nuestro país, han dejado el recuerdo de sus carnavales donde bailaban sus alegres candombes y de donde salieron músicos destacables como el negro Grigera, Bernardo Pintos.
Toda la historia de la ciudad y del país puede observarse fácilmente a la luz de sus edificios y plazas, casi todos ellos hoy destacados Monumentos Históricos. Fue desde sus orígenes un barrio español, cuyos inmigrantes se asentaron especialmente en la Av. de Mayo y también en las avenidas Belgrano y Rivadavia.
Actualmente el barrio nuclea importantes oficinas, entidades bancarias, cafés, hoteles, comercios y restaurantes, siendo además centro cívico nacional y del gobierno de la ciudad.

1 – Plaza de Mayo

Fundada la ciudad por segunda vez en 1580 por Juan de Garay, es el núcleo original del casco histórico donde se trazó la cuadrícula de la ciudad y testigo de los principales escenarios nacionales.
En sus comienzos en la zona se ubicó la Plaza Mayor, que luego se uniría a la Plaza de Armas y se rodearían con el tiempo por la Iglesia Mayor, el Cabildo y el Fuerte entre otras edificaciones que fueron modificadas, reemplazadas y construidas con el transcurso de los años.
En 1803 se construía una galería denominada Recova Vieja que atravesaba la plaza dividiéndola en dos partes. Una se denominó Plaza de la Victoria, y la otra parte mantuvo el nombre Plaza de Armas, denominándose también Plaza del Fuerte. Después de 1810, recibió el nombre de Plaza 25 de Mayo.
En 1884 se demolió la conocida Recova Vieja, para unir la Casa de Gobierno con el Palacio del Congreso Nacional. Se efectúan entonces en esta zona obras viales y de parquización, trasladándose la Pirámide de Mayo que había sido creada en 1811 al centro de la Plaza de Mayo, como finalmente quedo denominada esta histórica conformación de plazas. Esta área, sin duda, sufrió desde la época del virreinato innumerables modificaciones hasta transformarse en una única plaza.
Actualmente se encuentra circundada por edificios pertenecientes a diferentes períodos: La Casa Rosada y la sede del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires son de fines del siglo XIX y principios del XX. El Cabildo y la Pirámide de Mayo pertenecen al período colonial, así como el interior de la Catedral Metropolitana.
La plaza está enmarcada entre las calles Hipólito Yrigoyen, Balcarce, Bolivar y Rivadavia; y es importante destacar que el paisajista francés Carlos Thays trabajó reformando este entorno otorgándole a la ciudad una inigualable arquitectura paisajística. L as palmeras fueron traídas desde el Brasil, y las golondrinas que sobrevuelan la histórica plaza provienen desde los países ubicados al norte del continente sudamericano, arribando a partir del mes de septiembre con la entrada de la primavera.

2 – Pirámide de Mayo

Su denominación original fue Columna del 25 de Mayo. Mientras algunos lo definían como un obelisco, el pueblo lo consideraba una pirámide que estaba representando el primer monumento patriótico del territorio, erigido nada mas y nada menos que para conmemorar el primer aniversario de la Revolución de Mayo y los acontecimientos de 1810 relacionados con la emancipación del país de la corona española. Junto a esta pirámide, en su momento, se colocó un puñado de tierra de cada provincia que componía el nuevo país.
La estructura de ladrillo revocado fue realizada por Francisco Cañete en 1811, sobre una base de tres peldaños. Luego, en 1856, Prilidiano Pueyrredón enriquece sus caras con relieves y hace además colocar cuatro estatuas en cada ángulo del pedestal y una en la cúspide representando la Libertad, que fue realizada por el escultor francés Joseph Dubourdieu.
En 1878 las cuatro estatuas de los ángulos eran reemplazadas por figuras de mármol y en 1884, demolida la Recova Vieja, se retiran las estatuas de la base y se la establece definitivamente en el centro de la Plaza de Mayo rodeada de vistosas palmeras, donde se la puede apreciar con una interesante perspectiva desde la intersección de las calles Hipólito Yrigoyen y Balcarce, o desde la intersección de las calles Rivadavia y Reconquista.

3 – Estatua Ecuestre de Manuel Belgrano

Se ubica frente a la Casa de Gobierno, en un extremo de la Plaza de Mayo. Desde 1873, en ese momento aún no se había demolido la Recova Vieja, existían dos plazas y el monumento de bronce, verdadera obra de arte, se ubicaba en la mencionada Plaza 25 de Mayo.
El monumento, conformado por el prócer Manuel Belgrano, que alza la bandera por él creada en su brazo derecho, es obra del escultor francés Albert Carrier-Belleuse; y el caballo donde cabalga el prócer, también de bronce, lo realizó el argentino Manuel de Santa Coloma.

4 – Catedral Metropolitana

Se ubica en el sector asignado para la Iglesia Mayor en la segunda fundación de la ciudad, en 1580, en la intersección de las calles San Martín y Av. Rivadavia. Se obtiene una interesante perspectiva de ella desde las esquinas de Hipolito Yrigoyen y Bolivar, pudiendo observar sus diferentes estilos. La iglesia fue reedificada seis veces desde sus orígenes, y representa el templo católico más importante de la ciudad.
Se destaca en su exterior la columnata de estilo clásico y una cúpula que emerge desde atrás perteneciente al arte barroco. Las doce columnas que representan a los apóstoles de Jesús sostienen un entablamento esculpido en 1863 por el francés Jospeh Dubourdieu, que representa El Encuentro de Jacob con su Hijo José en Egipto. Tanto Jacob como José se ubican en el centro de la obra, y este tema fue elegido como reconciliación y unidad nacional entre el interior del país y los porteños luego de firmado el Pacto de San José de Flores en 1859, en el cual Buenos Aires se incorporaba a la Confederación y juraba la Constitución de 1853.
La llama eterna que surge de la lámpara votiva ubicada en el frente, detrás de la primera columna comenzando desde la derecha, recuerda la memoria del general José de San Martín (1778-1850), héroe de la independencia.
San Martín organizó y comandó desde la provincia de Mendoza una audaz ofensiva al ejercito español que aún se hallaba fuerte en Chile, con la ayuda de los indios mapuches y pehuenches que engañaron a los españoles convenciéndolos que las fuerzas patrióticas atacarían solo por el sur de Chile. Pero en forma sorpresiva, tras cruzar la cordillera en menos de un més por cuatro pasos diferentes, el Ejército de los Andes derrotaría a los realistas sorpresivamente por el sector norteño de la cordillera y aseguraría la independencia del país vecino, Chile, con una de las hazañas más estratégicas relacionadas con la guerra de liberación americana. Posteriormente se embarcaría hacia Perú con su ejército donde declararía la independencia de otra nación americana y, finalmente, digustado por los conflictos civiles de unidad que reinaba en el país se embarcaría hacia Europa para el resto de su vida, estableciéndose en Francia. Para los argentinos el Santo de la Espada, como se lo denominaba, simbolizaba humildad, desinterés y valor a su máxima expresión.
En su interior la catedral posee valiosas ornamentaciones, como el altar mayor realizado por el año 1780 de estilo rococó, predominante en la ciudad a fines del siglo XVIII; y el Cristo tallado en una pieza de algarrobo, que data del año 1671.
El altar mayor y el retablo dorado los efectúo el tallista Isidro Lorea en 1789; la imagen es de Nuestra Señora de Buenos Aires; al altar actual que se concluyó en 1999 se le fue encargado al orfebre Carlos Pallarols.
En el altar a la Virgen de los Dolores, donde se denota en el retablo la influencia del neoclasicismo finisecular, se aprecia la imagen que fue traída desde la ciudad de Cádiz en España al virreinato del Río de la Plata en 1752.
En la nave central se destaca una cúpula sobre el crucero realizada por el artista italiano Parisi en 1899.
El Mausoleo del General San Martín data de 1880, con una característica de majestuosidad propias del francés Alberto Ernest Carrier Belleuse, sobre todo en el empleo del mármol. Las tres figuras femeninas que abrazan el pedestal representan los países por los que se luchó para lograr la independencia: la del frente a la Argentina, y situadas a ambos lados se encuentran Chile a la izquierda y Perú a la derecha. También se hallan en su interior los sepulcros del general Guido y del general Las Heras, y el simbólico del Soldado Desconocido.
El órgano que posee el templo es de origen alemán de 1871, y sus tubos equivalen a una potencia acústica de una orquesta de alrededor de un centenar de músicos.
El piso que se extiende por el interior de la catedral es de mosaico, y es una obra de admirar por como se dibujan motivos relacionados con temas religiosos.
Pueden observarse además los frescos renacentistas del italiano Pablo Parisi, la Capilla del Sagrario de finos mármoles y bronce, entre otros detalles; conservando además imágenes de gran interés.
Posee su entrada por San Martín 27, y hay visitas guiadas de lunes a viernes a las 13:30 hs., el sábado a las 11:30 hs. y el domingo a las 10:00 hs. El cambio de guardia de los granaderos se realiza en el Mausoleo de San Martín los días hábiles a las 9:00, 11:00, 13:00, 15:00, 17:00 hs. y los sábados a las 9:00, 11:00, 17:00 y 19:00 hs. Tel.: 4331-2845.

5 – Casa de Gobierno

Ubicada en Balcarce 50 se encuentra este edificio renacentista, que en sus comienzos era un Fuerte (1595), luego se lo utilizó como Aduana (1855), y posteriormente se demolió uno de sus sectores para levantar un edificio para el Correo (1873), mientras la otra área edificada formaba parte de la Casa de Gobierno.
En 1882 se demuele la otra parte edificada frente al Correo, y se renueva la Casa de Gobierno que finalmente tomaría posesión del edificio perteneciente al Correo. Es así como solo quedaría un paso descubierto entre ambos edificios, que se unieron más tarde mediante un gran arco central  que los enlazaba, construido por el arquitecto italiano Francisco Tamburini con un fiel estilo del renacimiento itálico. Posteriormente al fallecer Tamborín, en 1891, la dirección de la obra quedó bajo las ordenes del arquitecto Juan Antonio Buschiazzo. Si bien las cuatro fachadas que conforman la Casa Rosada presentan diferencias, todo en su conjunto logra guardar cierta armonía.
La construcción de la llamada Casa Rosada culminó en el año 1894, inaugurándose oficialmente en 1898 durante la segunda presidencia de Julio Argentino Roca.Fue construida en el predio que ocupara en sus orígenes el mencionado y desaparecido Fuerte, denominado por ese entonces Real Fortaleza de San Juan Baltasar de Austria, que fuera levantado en 1595, quince años después de la segunda fundación de la Ciudad.
El enorme edificio fue sede del gobierno argentino desde la Primera Junta, en 1810.
Su color rosado se debe a la decisión del presidente Sarmiento, quien en 1873 la mandó a pintar, llamándose desde entonces la Casa Rosada o simplemente La Rosada. Se comenta que optó por este color para significar la unión de los sectores políticos durante su presidencia (1868-1874); el rojo era el color distintivo de los federales liderados por Juan Manuel de Rosas, y el celeste de los adversarios unitarios (o, en otras versiones, del blanco del partido autonomista que formaba Sarmiento, rama del unitario). Una última versión lo relaciona con los pigmentos de sangre del buey, que aparentemente poseía propiedades impermeabilizantes adecuadas para resistir el clima húmedo de la ciudad. (El país utilizaba al máximo productos derivados del matadero tales como sangre, grasa, carne y cuero.  En las pinturas la grasa servía de plastificante e impermeabilizante, en tanto que la sangre animal actuaba de pigmento de coloración y también de plastificante).
Se observa, si uno mira con detenimiento desde la Plaza de Mayo en la calle Balcarce, que conforman la Casa de Gobierno dos edificios diferentes comunicados por una arcada o arco central que unió Tamborín, como se explicó de una manera muy acertada, porque solo un ojo experto puede descubrirlo. En ese sector, el cuerpo de Granaderos a Caballo pertenecientes al Regimiento del Gral. José de San Martín que cruzaron los Andes, son designados como la guardia oficial del presidente de la República Argentina y conservan actualmente el mismo uniforme que utilizaban en la épica de la guerra de la emancipación.
Desde la fachada que da a la Av. Paseo Colon se observa, en la unión de los diferentes edificios, un interesante grupo escultórico que representa en el medio a la República rodeada por el Trabajo, La Agricultura, La ciencia, El comercio y La Industria, que la realizó el talentoso italiano Carlos Bianchi, en 1891.
En su interior, donde se aprecia una variada y rica ornamentación para apreciar, podemos destacar el Salón Blanco, donde se llevan a cabo la ceremonia de asunción a la presidencia y el juramento de los ministros y secretarios de estado, entre otros actos solemnes. En el techo de esta suntuosa sala cuelga una araña de ciento noventa y dos lámparas, su techo está decorado con un gran lienzo pintado por el artista italiano Luis de Servi, y un busto de mármol que representa a la República, obra del escultor italiano Ettore Ximenez, preside el majestuoso Salón Blanco, conjuntamente con el Escudo Nacional de gran dimensión.
El Patio de las Palmeras o de la Presidencia, que hizo plantar el presidente Domingo F. Sarmiento, es el principal espacio abierto en el interior de este palacio presidencial. En él se halla: una fuente adquirida a la casa francesa Du Val D´Osne en 1910, como conmemoración del centenario de la Revolución de Mayo; y la Galería de los Bustos, que es donde figuran todos los presidentes luego de transcurridos diez años de su mandato. En esta última, dichos bustos realizados en mármol, fueron efectuados por talentosos artistas argentinos como Lucio Correa Morales, Lola Mora, Alberto lagos y José Fioravanti, entre otros. También se puede señalar el ascensor de madera tallado, utilizado por el presidente y su comitiva o por visitas especiales, donado por la Infanta Isabel de España en 1910.
El balcón del exterior, sobre la calle Hipólito Irigoyen, posee una larga historia desde
1901, cuando aparece por primera vez el presidente Julio A. Roca y posteriormente el presidente Juan D. Perón hizo de éste un símbolo, con las presentaciones ante el pueblo y sus seguidores hasta 1974.
Se pueden efectuar visitas guiadas de lunes a viernes a las 15:00 hs. y 17:00 hs. No obstante esto, es recomendable comunicarse previamente al 4344-3802 y presentar documentación como el pasaporte para los residentes extranjeros, y el documento nacional de identidad para los ciudadanos argentinos.
La ceremonia tradicional del cambio de guardia de los granaderos, se efectúa todos los días desde las 7:00 hs hasta las 19:00, en intervalos de dos horas.
Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1942.

6 – Museo de la Casa de Gobierno

El Museo de la Casa de Gobierno se ubica en Hipólito Yrigoyen 219. Fue creado en 1957, y en él se pueden apreciar muebles, obras de arte, uniformes, condecoraciones y otros elementos que han tenido vinculación con los gobiernos y presidencias que se sucedieron en la ciudad, desde su segunda fundación en 1580 hasta el presente.
Seguramente, llamarán la atención las galerías subterráneas que se encuentran en este museo, que llegan aproximadamente hasta los catorce metros de profundidad y algunas se dirigen hasta la Av. Paseo Colón. Estas eran pertenecientes a restos del antiguo Fuerte de 1595 y de la denominada Aduana Nueva de 1855, que habían quedado cubiertas al rellenarse el terreno para construir el puerto y fueron descubiertas casualmente durante tareas de demolición y construcción en 1942.
A la Nueva Aduana, ubicada detrás de la Casa de Gobierno o Casa Rosada, se la denomina también Aduana de Taylor porque fue construida por el arquitecto inglés Eduard Taylor, con ladrillos y estilo neocolonial. Poseía además una útil torre que se usaba de faro, y un práctico muelle de madera que penetraba en el río permitiendo embarcar y desembarcar sin tener que internar los carruajes en el agua.
Las ruinas de la Aduana se aprecian saliendo del Museo de la Casa de Gobierno por Hipólito Irigoyen, y caminando alrededor de veinte metros hacia la conocida Plaza Colón donde se encuentra el monumento en honor a Cristóbal Colón.

7 – Monumento a Cristóbal Colón

Cerca de la Casa de Gobierno se ubica una plaza semicircular denominada Plaza Colón, donde se puede apreciar un monumento a Cristóbal Colón en mármol de Carrara, en homenaje al gran marino y descubridor del continente americano en 1492. La escultura está rodeada por la Av. Paseo Colón y Av. de la Rábida, y fue obsequiada por la colectividad italiana en el primer centenario de la Argentina en 1910, en conmemoración de la Revolución de Mayo. La obra fue esculpida en mármol por el talentoso escultor italiano A. Zocchi.

8 – Estatua de Juan de Garay

También se encuentra próxima a la Casa de Gobierno, en una plazoleta circular denominada Plazoleta 11 de Junio de 1580, en la Av. L. N. Alem. Este monumento fue realizado en honor a Juan de Garay, de origen vasco, que fue el segundo fundador de la ciudad de Buenos Aires en el año 1580, cuando se instala en esta zona la ciudad.
La obra pertenece al artista alemán Eberlein, se ubica cerca del área donde se fundó por segunda vez la ciudad, y representa ese acontecimiento.

9 – Banco de la Nación Argentino

El colosal edificio que se observa en la intersección de las calles Rivadavia y Reconquista, que pertenece a las instalaciones del Banco de la Nación, merece destacarse porque fue la sede en un comienzo del Teatro Colón, que se inauguró en 1857 por intermedio de su financista y proyectista Carlos Enrique Pellegrini. Este teatro lírico  en 1888 abandonaría este espacioso y cómodo edificio, que poseía interesantes adelantos en materia técnica, para instalarse finalmente en 1908 en el barrio de San Nicolás próximo a la actual conocida Plaza Lavalle.
El teatro fue el primer edificio en poseer una cubierta de hierro fabricada en Dublín, Irlanda, además de destacarse por su envergadura edilicia.
Actualmente al edificio, sede central del Banco de la Nación Argentina desde 1888, se le realizaron ciertas modificaciones para adaptarlo a sus nuevos usos, y se destaca por su imponente exterior. En su interior se advierte un estilo totalmente señorial, con materiales y adornos pertenecientes al siglo XIX, dignos de apreciar.
El banco posee una gran colección de Arte, un Museo Histórico y Numismático, y hasta una Galería de Arte que lleva el nombre de su creador, Alejandro Bustillo.
En 1939, el talentoso arquitecto Bustillo se encargó de la construcción monumental del nuevo edificio, y diseñó todos los detalles incluida la cúpula transparente conformada por hormigón y vidrio. Los acabados de los capiteles y los revestimientos de las fachadas se efectuaron con piedra cuarcítica proveniente de Balcarce y Chapadmalal, en la provincia de Buenos Aires. Los pisos son de granito, y en las galerías y despacho se hallan revestimientos de caoba y cedro.
El Banco, diseñado por Bustillo, se destaca por la magnitud de sus dimensiones, y su frente con el gran pórtico de origen clásico, se ubica en Rivadavia 325. Para visitar el Museo Histórico y Numismático se debe acceder por 25 de Mayo y Bartolomé Mitre, de lunes a viernes de 10:00 hs. a 15:00 hs.

10 – El Cabildo

Los cabildos existían como gobierno local y tenían múltiples funciones de control, economía, policía y justicia variando según la importancia de la ciudad.
El de Buenos Aires se erigió en 1610 en forma precaria, y luego sería construido un edificio de dos plantas con balcón y una torre, además de la sala Capitular, una capilla, oficinas para jueces y celdas para presos, en 1725. Sin duda este edificio lleva la temprana política argentina en su interior.
En 1810, cuando llega la Virreynato la noticia de la total invasión de España por Napoleón y de la disolución de la Junta de Cádiz en ese país, personalidades como Manuel Belgrano y Cornelio de Saavedra se apersonaron al Virrey Cisneros y le solicitaron la reunión de un Cabildo Abierto que proclamara una junta de Gobierno encargada de regir los destinos de las colonias. Finalmente patriotas como Belgrano (1770-1820) y Saavedra (1761-1829) serían elegidos para formar esa Junta de gobierno en 1810, entre otras importantes personalidades. Fue sede del Gobierno de la Ciudad durante la época colonial y en él se sesionó la mencionada Primera Junta patria el 25 de mayo de 1810, constituyéndose en la Sala Capitular con el presidente brigadier Cornelio Saavedra, acompañado por seis vocales y dos secretarios, dándose así los primeros pasos hacia la independencia de España. La imprenta que había sido instalada por el Virrey Vértiz, a fines del siglo XVIII, funcionaba desde este edificio desde 1810, habiéndose editando en él la Gazeta de Buenos Ayres, dirigida por Mariano Moreno, uno de los secretarios de la Primera Junta entre 1810 y 1811.
Se ubica en Bolivar 65, y funcionó desde 1580 hasta el año 1821. Desde sus orígenes sufrió modificaciones, y una de las más importantes fue la de 1725.
Fue proyectada por el arquitecto jesuita Andrés Bianchi, con un estilo que se relacionaba con el modelo de los ayuntamientos medievales españoles. Poseía dos
plantas extendidas, con un cuerpo de enlace entre ellas y una torre en el eje del mismo.
En sus orígenes el Cabildo poseía once arcos, y se fue modificando con el correr de los años. Perdió tres arcos ubicados a la derecha con la apertura de la Avenida de Mayo en 1889, y tres más del lado izquierdo en 1890 con la apertura de la Av. Diagonal Sur o Av. Julio A. Roca, además se demolería también la torre por el gran peso que debía soportar la modificada estructura. En 1993, se comienza a efectuar una restauración para recuperar parte de la forma y estructura que había pertenecido e esta institución del virreinato.
Dentro del Cabildo actualmente funciona el museo que evoca dicha Revolución de Mayo de 1810, las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, y una Feria de Diseño y Artesanía Urbanos. El edificio está custodiado por el Regimiento de Patricios, que data del año 1806 siendo uno de los regimientos más antiguos del país.
Es conveniente efectuar una visita a este histórico edificio. En el interior, sus salas exhiben objetos diversos y piezas originales desde el virreinato hasta la Revolución de Mayo de 1810, y realmente vale la pena conocer la Sala de Arte Religioso, la Sala de la Invasiones Inglesas, y la Sala de Mayo y de la Independencia.
Los horarios de visita son de martes a viernes de 12:30 hs. a 18:30 hs., y los domingos de 15:00 hs a 19:00 hs.También hay visitas guiadas que se realizan a las 16:00 hs y una feria artesanal que funciona jueves y viernes de 11:00 hs. a 18:00 hs. Los cambios de guardia se realizan el último martes de cada mes a partir del 22 de mayo, a las 18:30 hs.
Ante cualquier consulta recomendamos comunicarse al 4334-1782.
Ha sido declarado Monumento Histórico Nacional.

11 – Manzana de las Luces

Se denomina “La Manzana de las Luces”, pues en la misma se destacan varios establecimientos que atesoran una antigua tradición e historia de suma importancia en el desarrollo intelectual y cultural del país. Dicha manzana, declarada Monumento Histórico Nacional, está circundada por las calles Alsina, Bolivar, Moreno, Perú y Julio A. Roca (Diagonal Sur).
Se destaca el “Colegio Nacional de Buenos Aires”, creado en 1863 por Bartolomé Mitre, en donde se formaron muchos de los hombres intelectuales y de las letras que participaron en la cultura y política del país.
A sus aulas concurrieron reconocidos políticos del país como Manuel Dorrego, Manuel Belgrano, Alfredo L. Palacios, Aníbal Ibarra y Felipe Solá, también los presidentes Bernardino Rivadavia, Vicente López y Planes, Justo José de Urquiza, Carlos Pellegrini, Roque Sáenz Peña, Marcelo T. de Alvear y el vicepresidente Julio A. Roca (h). Los militares Uriburu y Justo también concurrieron a este solemne establecimiento.
Fueron también alumnos de este antiguo e importante colegio los escritores Esteban Echeverría y Marco Denevi; los músicos Roberto Caamaño y Lalo Schifrin; el reconocido físico Juan José Giambiagi, los destacados médicos e investigadores José Mordoh y Julio Gonzalez Montaner; el economista Roberto Alemann, el deportista en fútbol Victorio Spinetto y el reconocido caricaturista denominado Caloi.
El Colegio Nacional Buenos Aires Está ubicado en la esquina de Bolivar y Moreno, en el área donde funcionó el primer colegio de la ciudad fundado por los jesuitas en pleno siglo XVIII. El edificio actual fue proyectado por el arquitecto francés Norberto Maillart, en un estilo academicista francés, en 1918.
El colegio, de nivel secundario, depende de la Universidad de Buenos Aires desde 1911, y posee un gran prestigio. En 1925 el científico alemán Albert Einstein dictó una clase en el aula magna del ilustre colegio.
Cuenta desde 1936 con un observatorio de astronomía, que fue remodelado en 1983 adicionándole un telescopio electrónico; una pileta de natación y un microcine que datan de 1938; una biblioteca con más de cien mil volúmenes que posee libros del siglo XVI a la actualidad; y un salón de acto lujoso inspirado en la sala principal de la Opera de París en Francia.
Este establecimiento con el correr de los años fue denominado y utilizado de la siguiente manera:

Compañía de Jesús:

30/3/1622
Colegio Máximo de San Ignacio: 2/7/1767
Colegio Convictorio y Universidad Pública de San Carlos: 14/8/1768
Real Colegio de San Carlos: 3/11/1785
Cuartel Provisional de Patricios: 5/1810
Colegio Seminario: 30/7/1813
Colegio de la Unión del Sud: 2/6/1817
Universidad de Buenos Aires: 12/8/1821
Colegio de Ciencias Morales: 5/1823
Colegio de los Jesuitas: 26/8/1836
Colegio Nacional de Buenos Aires: 14/3/1863
Colegio Nacional de Buenos Aires (UBA): 4/11/1911

Se destaca también en esta histórica manzana porteña la reconocida “Iglesia de San Ignacio” porque esta área fue entregada a los jesuitas aproximadamente en el año 1616. Ellos propagaban la cultura y educación, y en el año 1723 terminaron de instalar la “Parroquia de San Ignacio de Loyola”, de estilo barroco alemán, que había iniciado en 1710 el hermano Juan Kraus. Esta histórica iglesia actualmente está ubicada en la esquina de Bolivar y Alsina, siendo una de las más antiguas de la ciudad de Buenos Aires. En su interior se bautizó José Manuel Estrada (1842-1894), escritor y político argentino que fue uno de los fundadores del denominado partido radical y escribió el libro El Catolicismo y la Democracia (1862).
La torre del templo ubicada a la izquierda se construyó en el siglo XVIII, y la torre ubicada hacia la derecha, que posee el reloj de origen inglés, se culminó a mediados del siglo XIX. Su interior, realizado según los lineamientos jesuitas, posee una sola nave flanqueada por cinco capillas laterales con galerías altas, y el altar mayor de arte rococó es obra del español Isidro Lorea que lo talló entre 1757 y 1767.
En 1821, mediante un acto celebrado en este templo católico se creó la Universidad de Buenos Aires, donde asistió el gobernador Martín Rodríguez y el ministro Bernardino Rivadavia. La Universidad de Buenos Aires funciono en sus comienzos en lo que es actualmente el Colegio Nacional de Buenos Aires desde 1821 hasta 1823. Cuando la orden religiosa fue expulsada en 1767 por el rey de España, la manzana y sus alrededores continuaron manteniendo el desarrollo intelectual de la ciudad, y en ella se estableció la primer imprenta de Buenos Aires, el Archivo General, la Biblioteca Pública, la Universidad, la Facultad de Derecho, de Arquitectura y la Facultad de Ciencias e Ingeniería, además del Museo de Historia Natural, entre otras instituciones y establecimientos educacionales.
El “Mercado de las Luces” se ubica en Av. Roca (Diagonal Sur) entre las calle Alsina y la calle Perú; es un pintoresco establecimiento que exhibe antigüedades y artesanías, su entrada es libre y abre sus puertas de domingos a viernes, pudiendo efectuarse visitas guiadas si uno lo desea.
En la reconocida “Manzana de las Luces” para visitar el “Colegio Nacional de Buenos
Aires” se ingresa por Bolivar 263, para conocer la “Iglesia o Parroquia de San Ignacio de Loyola” se puede entrar por Bolivar 225 o por Adolfo Alsina 520; y para visitar el “Mercado de las Luces” se accede directamente por Av. Pte. Julio A Roca 600 (Diagonal Sur).
Además de los edificios relacionados con la historia y cultura del país, se puede visitar por medio de un guía antiguos Túneles Coloniales o Hispánicos defensivos utilizados en el siglo XVIII, que comunicaban el Fuerte con el Cabildo y las principales Iglesias construidas. Estos Túneles, además, comunicaban subterráneamente los edificios que se hallaban en la actual conocida Manzana de las Luces. Visitándolos encontramos dos túneles trazados de norte a sur, que a su vez son atravesados por un tercero, de donde parten varias ramificaciones.
Se pueden efectuar visitas guiadas a la “Manzana de las Luces y sus Túneles” desde el “Instituto de Investigaciones Históricas de la Manzana de las Luces”, ubicado en la calle Perú 272. Allí se organizan visitas a su interior en el denominado “Salón de la Araña”, ubicado a la derecha de su entrada. Las diferentes visitas son las siguientes:
De lunes a viernes a las 15:00 hs. (Paseo alrededor de la Manzana de las Luces y los Túneles Hispánicos); sábados a las 15:00 hs. y 18:00 hs. (Casas Virreynales de 1782, Sala de Representantes y de la Presidencia de la Legislatura de Bs. As. y Túneles Hispánicos de 1700); sábados y domingos a las 16:30 hs. (Recorrido por los Establecimientos Jesuíticos como la Iglesia y primitivo claustro del Colegio de San Ignacio, La Procuraduría de Misiones y Túneles Hispánicos de 1700); y los domingos a las 15:00 hs. (La Fachada de la primera Universidad de Bs. As. de 1821, el Palacio Francés del Colegio Nacional de Buenos Aires y Túneles Hispánicos de 1700) y los domingos a las 18:00 hs. (Casas Virreynales de 1782, Sala de Representantes y de la Presidencia de la Legislatura de Bs. As. y Túneles Hispánicos de 1700).
En la “Manzana de las Luces” se encuentra una placa recordatoria del destacado legislador, tribuno y estadista Adolfo Alsina (1829-1877). Fue diputado nacional (1862-1865), gobernador de Buenos Aires (1866-1868), vicepresidente del país (1868-1874) y finalmente ocupó el cargo de ministro de Guerra y Marina (1874-1877).
Si uno desea comunicarse directamente con la “Manzana de las Luces” puede hacerlo al Tel.: 4342-3964 / 4342-6973 / 4343-3260.
La entrada para las diferentes visitas es gratuita para menores de seis años y el punto de encuentro para efectuarlas es quince minutos antes del horario en que comienza la visita correspondiente según se comentó.
Desde el “Instituto de Investigaciones Históricas de la Manzana de las Luces” ubicado en la calle Perú 272, las exposiciones permanentes que se realizan en esta histórica zona son los siguientes:
– Cuatro Siglos de Historia: gigantografías con la evolución histórica y edilicia.
– Exposición de Lola Frexas: acuarelas representando los edificios históricos del solar.
– Tributo de Artistas Plásticos Argentinos: obras de Benedit, Brizzi, Cañas, Demirjián, Frexas, García Uriburu, Gorriarena, Minujín, Noé, Pérez Célis, Polesello, Puente, Robirosa, Roux, Segúi, Szabó, Testa y Vidal.
– Museo de Sitio Galería Histórica de Arte de San Ignacio: piezas de los siglos XVIII y XIX pertenecientes al templo jesuítico. Alrededor de la conocida “Manzana de las Luces” se ubican pintorescos centros gastronómicos como resto bar, pizzerías y cafés, además de estacionamientos para vehículos, especialmente sobre las calle Bolivar y la calle Moreno.

12 – Museo de la Ciudad

Se encuentra en la calle Alsina 412, y es recomendable su visita para todo interesado en conocer como se desarrollaba la vida en la ciudad de Buenos Aires en la época colonial.
El museo abre los días hábiles de 11:00 hs. a 19:00 hs, y los fines de semana sólo los domingos de 15:00 hs a 19:00 hs.
En la planta baja del museo, en la intersección de Alsina y Defensa, se encuentra la Farmacia La Estrella que se destaca por mantener su estilo original del año 1900, destacándose sus estanterías talladas en madera de nogal y las pinturas en su cielorraso aludiendo a la salud, la farmacopea y la enfermedad.
Cerca de este museo, en Defensa 183, se encuentra una edificación de dos pisos con tradicional mirador de la época colonial, para avisar los barcos y posibles naves corsarias que se acercasen al puerto, conocida como Altos de Altolaguirre; donde se destaca la falta de ochava obligatoria en la construcción ya que la unión de las paredes de las esquinas forma directamente un ángulo recto como lo eran las casas de ese entonces.

13 – Casa de Bernardino Rivadavia

En la antigua casa, ubicada en Defensa 350 y 360, nació y vivió Bernardino Rivadavia (1780-1845), quien sería en 1826 elegido primer presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata. La casa de estilo colonial conserva elementos provenientes del siglo XVIII, pese a ciertas modificaciones efectuadas posteriormente.

14 – Convento Santo Domingo

El convento fue declarado Monumento Histórico Nacional. En su edificación se destacan dos columnas: la de la izquierda, construida antes de 1807, posee varios impactos de bala de cañones producto de la lucha de las invasiones inglesas al Río de la Plata; la columna de su lado derecho se reconstruyó en 1856.
En el interior del convento, en la nave lateral izquierda, dentro del Camarín de la Virgen, se conservan las banderas que tomó Santiago de Liniers ante la rendición del ejército inglés en 1807, y otras insignias procedentes de batallas triunfales de Manuel Belgrano en la lucha por la independencia de la corona española.
El órgano de este convento es uno de los más importantes de la ciudad y se lo ha utilizado en diversos conciertos ante el público.
En este Convento se encuentra el Mausoleo al Gral. Manuel Belgrano, prócer de la independencia que comandó al Ejército del Norte y que fue el creador de la bandera como símbolo patrio. El mausoleo fue realizado en 1897 por el escultor italiano Ettore Ximenez.
Manuel Belgrano (1770-1820), fue un notable militar, abogado y estadista, que nació y falleció en la casa ubicada en la Av. Belgrano casi esquina Defensa, donde se encuentra el edificio Calmer.
Está ubicado en la Av. Belgrano y calle Defensa. Tel.: 4331-1668.

15 – El Café Tortoni

Es uno de los cafés más importantes y más antiguos de Buenos Aires, que abrió sus puertas en 1858, e impuso la moda de colocar mesas y sillas sobre la vereda, conservando una notable decoración art noveau, obra del arquitecto noruego Alejandro Chistophersen. En la actualidad fue declarado Sitio de interés cultural por el ex Consejo Deliberante.
Sus mesas fueron frecuentadas por figuras de la talla de Quinquela Martín, Alfonsina Storni, Roberto Arlt, Marinetti, Arthur Rubinstein, Marcelo T. de Avear, Alfredo Palacios, Lola Menbrives, Leopoldo Lugones, Emilio Pettorutti, Jorge Luis Borges, Josephine Baker y Carlos Gardel, entre otros. En su piano Steinway sonó por primera vez en estas latitudes la música de Eric Satie. Su sótano en el subsuelo esta abierto a la cultura, al intercambio de opiniones, a la lectura y al aroma intenso a café. Semanalmente se efectúan shows de tango y jazz.
El histórico y tradicional café posee su entrada principal en Av. de Mayo 829, y conserva su ambientación con su sala de pool y su biblioteca. Seguramente fue, es y será visitado por artistas, escritores, músicos, y poetas tanto argentinos como del extranjero. En el primer piso de este edificio está la sede de la Academia nacional de Tango.

16 – Avenida de Mayo

Representa uno de los conjuntos urbanísticos y arquitectónicos más logrados de la ciudad, con importantes edificios. Inaugurada en 1894, sus edificaciones dan testimonio de la arquitectura de la ciudad de Buenos Aires, en la última década del siglo XIX y las tres primeras décadas del siglo XX.
La histórica y vistosa Av. de Mayo une a la Casa de Gobierno (Casa Rosada) y Plaza de Mayo, mediante una recta vial o eje lineal de alrededor de diez cuadras, con el Congreso Nacional (Palacio Legislativo) y Plaza del Congreso; y en su zona media se intercepta con la majestuosa Av. 9 de Julio desde donde se puede observar una interesante perspectiva panorámica hacia ambos lados de la Av. de Mayo.
La iniciativa de unir la Casa de Gobierno con el Palacio del Congreso provenía desde 1884, por iniciativa del primer intendente de la ciudad de Buenos Aires Torcuato de Alvear.
En la intersección de la Av. de Mayo y la Av. 9 de Julio, se destaca la Fuente Monumental Decorativa adquirida en 1850 a Francia, y el Monumento a Don Quijote conmemorando los cuatrocientos años de la segunda fundación de la ciudad e inaugurado por la reina Sofía de España en 1980.

17 – Palacio del Diario La Prensa

Este suntuoso palacio de estilo academicista francés, cuyos arquitectos fueron los argentinos Carlos Agote y Alberto Gainza, se encuentra en Av. de Mayo 575. Fue construido entre 1895 y 1898, y actualmente es la sede de la Casa de la Cultura del Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires.
José Clemente Paz les presentó el proyecto de las fachadas del palacio adquirido en Francia, para levantar la sede del diario La Prensa, a los talentosos Agote y Gainza, quienes trabajaron a su vez con personal técnico proveniente de Francia para realizar la estructura de hierro del edificio, de Suiza para instalar la calefacción, y de Estados Unidos para instalar los ascensores. En su interior, sus nueve plantas distribuidas en dos subsuelos, plata baja y seis pisos, alrededor de un espacioso patio central, se encontraban las salas destinadas a los sistemas de impresión, administración, recepción y distribución del periódico, además de habitaciones y salas para huéspedes ilustres, salones de exposiciones y de conferencias, biblioteca y espacios de esparcimiento para los empleados.
El destacado Salón Dorado estaba inspirado en los salones del palacio de Versailles en Francia. Decorado con tallas doradas, espejos y tapices, su cielorraso poseía magníficas pinturas decorativas como Atenea y las Musas efectuadas por el italiano Nazareno Orlandi, quien trabajó por pedido de Francisco Tamburini en la Casa de Gobierno. Actualmente, en este majestuoso salón se efectúan actos protocolares del Jefe de Gobierno de la Ciudad.
La conocida Farola de la Prensa, cuyo peso oscilaba las tres toneladas, fue construida en bronce desde Francia y representa a la diosa romana de la sabiduría y símbolo de la victoria, llamada Minerva. Se elevaba desde la pintoresca cúpula del palacio a cincuenta metros de altura, y lleva en su mano derecha alzada hacia arriba la antorcha del fuego eterno, que estaba representada por un farol de vidrio transparente con una lámpara eléctrica en su interior, y que en esa época era todo un adelanto tecnológico. En su otra mano, la izquierda, sostenía una página donde estaba escrito La Prensa, en representación al periodismo.

18 – Edificio Barolo

En sus comienzos y hasta fines del siglo XIX, la ciudad de Buenos Aires poseía construcciones bajas. Solo sobrepasaban las alturas de los dos pisos los miradores de algunas casas, y las cúpulas y campanarios de las iglesias.
El nombre de este palacio edilicio, que necesitó un permiso especial para ser realizado, se debe al magnate textil italiano Luis Barolo que financió la importante obra, inaugurada en 1923. Creado por el italiano Mario Palanti, con sus 100 metros de altura, se convirtió en el primer rascacielos de la ciudad y, sin duda, fue una de las primeras edificaciones en interpretar la conocida Ley de Propiedad Horizontal, siendo uno de los símbolos más conocidos de la histórica Avenida de Mayo.
El espectacular Edificio Barolo, de veinticuatro pisos, con su exuberante cúpula y su estructura de cemento, granito y mármol, fue diseñado siguiendo referencias de la Divina Comedia del poeta italiano Dante Alighieri, aludiendo al infierno, purgatorio y paraíso (las tres partes de la obra); y mantiene cierta relación con la astronomía, ya que sobre su faro, ubicado en la cúpula, la constelación de la cruz del sur se observa alineada sobre el eje del edificio al atardecer de los primeros días de junio.
Contando con dos entradas, una por Av. de Mayo 1370 y otra por Av. Hipólito Yrigoyen 1371, actualmente posee comercios y oficinas administrativas.

19 – Teatro Liceo

Frente a la conocida Plaza Lorea, en las intersecciones de Av. Rivadavia y la calle Paraná, se encuentra actualmente dicho teatro fundado en 1876. Con la denominación El Dorado, y cambiando posteriormente a variados nombres hasta llegar a la denominación actual, el Teatro Liceo ha estado manteniendo su estructura inicial con mínimas reformas. Fue en este recinto donde se estrenó la conocida zarzuela La Verbana de la Paloma en 1894, y la famosa comedia Las de Barranco, de Gregorio Laferrère, en 1908. Está ubicado en Av. Rivadavia 1499.

20 – Iglesia de la Piedad y Pasaje de la Piedad

Para completar el paseo por esta zona y muy cerca al Teatro Liceo, no se debe dejar de visitar la iglesia ubicada en las intersecciones de la calle Paraná y Av. Rivadavia, y sobre todo el pasaje, una vía interna donde reina el silencio ubicada en la calle Bartolomé Mitre 1525 y 1573, con antiguas casonas señoriales de estilo arquitectónico francés e italiano.
La Iglesia de la Piedad se inauguró en 1895. En un comienzo (desde 1862), las obras las dirigieron los arquitectos italianos Nicola y Giuseppe Canale, y finalmente en 1903 el conocido arquitecto Juan Buschiazzo concluía la obra.
El Pasaje de la Piedad se extiende en forma de U frente a la iglesia del mismo nombre, y fue abierto como una calle privada en el interior de una manzana a fines del 1900. Abarca aproximadamente tres cuadras.

21 – Congreso Nacional

Este palacio de estilo academicista con influencias grecorromanas, está ubicado en la intersección de la Av. Entre Ríos y la Av. Hipólito Irigoyen. Es obra del arquitecto italiano Victor Meano, y su construcción data del año 1906.
Inaugurado durante la presidencia de Figueroa Alcorta, que abarcó el período desde 1905 al 1910, este majestuoso edificio posee una superficie de nueve mil metros cuadrados.
En su exterior se destaca la gran cúpula, que alcanza los 65 metros de altura y que corona el edificio. Por su imponencia y dimensiones es una de las más importantes en la ciudad de Buenos Aires. Su altura es justificada porque representa el poder, y su diseño es puramente de origen francés. Su iluminación es también de destacar, ya que tiene óculos en varios niveles que al anochecer se iluminan (en los comienzos las cúpulas eran solo para ser visualizadas durante la luz diurna, no se concebían con iluminación nocturna).
También se destacan las esculturas ubicadas en la parte exterior externa que simbolizan los Poderes del Estado y la cuádriga que representa a la República.
En el interior, el Salón Azul, presenta forma octogonal y está cubierto por la cúpula.
En este señorial salón se ubica una araña fabricada en cristal de Baccarat y bronce, que representa a las provincias de la República. Además, el edificio posee una Biblioteca revestida con elaborados paneles y tallas de nogal italiano, que fue fundada en 1959 y que cuenta aproximadamente con dos millones de volúmenes, convirtiéndola en una de las más importantes del país.
En el edificio sesionan la Cámara de senadores y la Cámara de diputados, representantes del Poder Legislativo.
La entrada principal del edificio se encuentra en Av. Hipólito Irigoyen 1849, y se realizan visitas guiadas donde se puede acceder a ambas cámaras tanto la de senadores como diputados, las salas y salones más importantes, y la biblioteca.
Las visitas guiadas son los lunes, martes y viernes a las 11:00 hs. y 17:00 hs. (en castellano), y a las 16:00 hs. (en ingles, francés y castellano). La entrada es gratuita. Tel.: 4959-3000.
El edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional.

22 – Plaza del Congreso

Frente al palacio del Congreso de la Nación se encuentra, desde 1910, la Plaza del Congreso. Inaugurada para el centenario de la Revolución de Mayo, y custodiada por la Av. Rivadavia y Av. H. Irigoyen,  dicha plaza es una de las más amplias de la ciudad, con un espacio de tres manzanas.
En ella se puede apreciar, frente al Congreso de la Nación, la fuente Monumento A los Dos Congresos, realizada en Bélgica en 1908, aludiendo a la Asamblea Constituyente de Buenos Aires de 1813 donde se dictaron medidas económicas y sociales, y al Congreso de Tucumán de 1816 donde se declaró la independencia nacional. Los autores de esta importante y suntuosa obra son Jules Lagae, quien se encargó completamente de la estatua, y Eugenio D´Huicque, responsable del basamento, ambos de origen belga.
En esta plaza se encuentra desde 1999, en el área cercana a la esquina de Av. Hipólito Irigoyen y la calle Virrey Cevallos, la Estatua de Ricardo Balbín, importante representante del partido radical. La obra fue realizada por el artista Raúl Cano.
Es importante destacar que el paisajista francés Carlos Thays trabajó diseñando esta plaza, otorgándole a la ciudad una inigualable arquitectura paisajística como lo hizo en otras zonas de la misma y en todo el país cuando viajó por el interior.

23 – Plaza Mariano Moreno

En esta atractiva plaza se ubica el Monumento a Mariano Moreno (1779-1811), patriota argentino que formo parte de la Primera Junta de Gobierno en 1810, actuando como secretario. La obra en bronce pertenece al escultor español Miguel Blay y Fábregas, realizada a comienzos del siglo XX. El cóndor abriendo sus alas, que se encuentra detrás del prócer, simboliza el adelantado pensamiento que poseía el porteño Mariano Moreno.
También en la misma plaza se puede admirar, en dirección a la calle Rivadavia, la estatua “El Pensador” del famoso escultor francés Auguste Rodin, que fue instalada en 1907. Es una de las dos únicas réplicas en bronce que existen de esta obra, originalmente esculpida en París, Francia; junto con la de la ciudad de Filadelfia en Estados Unidos.
A metros de esta famosa estatua comienza el kilómetro cero para el trazado de las rutas y caminos del país, representado por un modesto Monolito, cuyo autor fue el gran artista argentino José Fioravanti, y que indica el punto donde se miden las distancias de las rutas nacionales que parten desde la ciudad de Buenos Aires.

24 – Plaza Lorea

Es una plaza arbolada situada entre la Av. de Mayo, la Av. Rivadavia y la calle Luis Sáenz Peña, en donde se ubica la estatua de José Manuel Estrada (1842-1894), escritor y político argentino que se opuso al laicismo en la enseñanza; la obra es producto del artista Héctor Rocha. En el siglo XVIII esta plaza contigua a la Iglesia de la Piedad era utilizada como parada de carretas y como mercado, y el terreno había pertenecido a Isidro Lorea quien perdió la vida en 1807 durante las segundas invasiones inglesas, a quien debe su nombre.

25 – Confitería del Molino

Es un lugar tradicional para conocer y tomarse un descanso en las intersecciones de Av. Rivadavia y Av. Callao, donde se aprecia su vistosa cúpula que ha sufrido ciertas modificaciones, pero que se conserva aún.
Esta confitería atesora en sus paredes gran parte de los sucesos y acontecimientos ocurridos en esta histórica zona de la ciudad, y en donde en varias oportunidades senadores y diputados han concurrido haciendo un intermedio entre sus actividades legislativas.

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